Algún que otro error

Una tarde Lyra cometió un error. Pero allí estaba Llilith, no se separó de ella ni un minuto. Las dos sabían que había sido un error, pero Lilith no se enfadó, ni la criticó. Solamente un abrazo y una sonrisa. Lyra sabía lo que ella pensaba.

Gracias por seguir regalándome sonrisas cuando me equivoco, porque es cuando más lo necesito.

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