Reyes Magos

Hoy es 6 de enero. Día de Reyes Magos. Hoy es ese día en que los niños tienen caras somnolientas de ilusión, levantándose pronto como nunca para correr a abrir sus regalos. Esos regalos que sus queridos reyes magos les han dejado en una noche de intenso trabajo como recompensa por un año de buen comportamiento. Pero cada año que pasa tengo más la sensación de que no es sólo un día para los niños. El seis de enero es un día para todos, es el único día al año en el que te da por pensar en la magia. Ah la magia! la estupida y maravillosa magia!. Desgracidamente Peter Pan tenía razón y es genial ser un niño, en cierto modo, y seguir creyendo en los reyes magos, en el ratoncito perez y en papá noel. A mi me encanta que la gente crea tan ciegamente en algo, y desde luego, nadie me puede negar que los ojos brillantes y soñadores de los niños en navidad le hacen a uno sonreir aunque no quiera. Por eso, es que este año me ha dado por pensar en la magia.

Cuando descubrí que los reyes magos no existían como yo pensaba, un seís de enero junto con los regalos me dejaron una nota que decía algo así como: “nunca dejes de creer en la magia”. No me acuerdo de las palabras exactas, obviamente, pero el mensaje era ese. Y anoche me dió por pensar en ese mensaje, en la magia, ¿hay que seguir creyendo en ella?, incluso después de darte cuenta que no existen ni las hadas, ni los principes, ni los reyes magos, ni nada de nada, incluso después de eso ¿hay que seguir creyendo en la magia?

Y pensé que si. Lógicamente no hay que creer en ese tipo de magia, ni dragones, ni hadas, ni princesas, ni reyes magos, ni papá noel, ni nada así…pero que esa magia no sea cierta no quiere decir que no exista la magia. Creo que la magia es como el amor. Como decía Hugh Grant en Love actually, el amor (como la magia) a veces no es decoroso, ni de interés periodístico o no es digno de ser representado en películas, pero existe. Para mi la magia es eso, es la parte bonita de las pequeñas cosas, no tienen porque ser hadas preciosas, principes encantados, ni alfombras voladoras o paises de nunca jamás. La magia es cuando tu madre se sorprende de verdad al descubrir el seis de enero a las 10:00 que hay tres regalos esperandola y que no eran esperados por ella. La magia, para mí, es cuando hablas con tu mejor amiga y acaba ella tus frases sin que necesites terminarlas tú misma. La magia es tu mejor amigo, son las tardes en el sofá riendote con gente querida. La magia es encontrarte un mensaje en el movil cuando más lo necesitas, o leer un libro que te hace olvidarte de tu vida. La magia es cuando tu mejor amigo sonríe cuando te ve aparecer o cuando te encuentras a alguien en el lugar menos esperado. La magia es cuando alguien corre a abrazarte, o cuando te regalan un album lleno de recuerdos, o un buenos dias con una sonrisa medio dormida. La magia son los besos mañaneros, los abrazos de por las tardes, el azul del fuego, la luz de la luna, los atardeceres, las fotos, las llamadas. La magia son las sonrisas sinceras de cuando alguien es feliz de verdad.

La magia es la felicidad, la felicidad lo es TODO. La magia lo es TODO. Si un día dejo de creer en la magia, habré dejado de creer en TODO.

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