Fragmento de “Marcos. La dignidad rebelde” de Ignacio Ramonet

La relación que tiene usted con la violencia es muy especial. Capitanea una guerrilla, pero al mismo tiempo, encarna, en cierto modo, la no-violencia. El zapatismo es un movimiento armado que nunca ha cometido atentado alguno, que nunca ha asesinado ni secuestrado a nadie, que nunca ha puesto bomba alguna. Tampoco reclama la independencia de Chiapas o la secesión de México. En cambio, exige que Chiapas y los indios estén mejor integrados en el seno del Estado mexicano. ¿Qué tipo de guerrilla es pues el EZLN?

Aunque los indígenas sean los más olvidados y los más pobres de entre los pobres, el EZLN se ha levantado en armas para reclamar la democracia, la libertad y la justicia para todos los mexicanos y no solo para los indígenas. No queremos ser independientes en México , queremos ser indios mexicanos. El EZLN se ha organizado como un ejército y respeta todas las disposiciones internacionales para ser reconocido como tal. Siempre hemos respetado las convenciones internacionales y las leyes de la guerra. Hemos declarado formalmente las hostilidades, llevamos uniformes, grados e insignias identificables y respetamos a la población civil y a los organismos neutrales. EL EZLN posee armas, está dotado de una jerarquía y de una disciplina militares, pero no practica el terrorismo ni se ha cometido jamás ningún atentado. El EZLN lucha para que ya no sea necesario ser clandestino ni ir armado para pedir democracia, justicia y libertad. Es por lo que decimos que luchamos para desaparecer. Creemos que quien conquista el poder por las armas jamás debería gobernar, puesto que se arriesga a gobernar por las armas y por la fuerza. Quien recurre a las armas para imponer sus ideas es porque tiene ideas realmente muy pobres.

¿Cuál es el futuro de Marcos?

Creo que el futuro de Marcos, como el del EZLN, se inscribe en un proceso mundial de lucha y de resistencia. Marcos ya no será nunca más el “Sub”, ni el portavoz, ni el líder, ni tampoco el punto de referencia o el mito. La polvareda que se levantó por nuestra irrupción en la escena política el 1 de enero de 1994, poco a poco se deshará. Y cuando haya caído se podrá ver algo fundamental: en todo este proceso de lucha, Marcos solo fue un combatiente más.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s