TFG

El Trabajo de Fin de Grado es un proyecto que llevas pensando en empezar un año. Haces tercero entero pensando en cuando llegará por fin el tan deseado correo que te diga que ya puedes pedir un hueco para hacer tu TFG. Y cuando te matriculas estás lleno de ilusión porque por fin empieza lo que estabas esperando. El trabajo que querías hacer.

Pasan los meses de verano, en los que te dedicas a elucubrar como será, qué vas a hacer para que sea perfecto, si gustará o no. En fin, te dedicas a darle miles y miles de vueltas en las que la historia siempre acaba bien, claro. Solo piensas en todas las cosas buenas que puedes hacer con el TFG y lo mucho que vas a trabajar para que salga perfecto. Imaginas el final. Perfecto.

Con esas expectativas empiezas el TFG. Pides tutor, pides el amado tema. Y empiezas. Y te encuentras con una hoja en blanco. Un trillón de ideas pero una hoja en blanco. Ideas buenas, buenísimas claro, pero todas hechas un lío en tu cabeza. Sin saber muy bien como ordenarlas. Como explicarlas. Como expresarlas para que se entiendan. Un montón de ideas que harían de ese TFG el perfecto que habías soñado. Pero que se quedan ahí en la cabeza. Hechas un lío. Tratando de centrarse. Tratando de organizarse y recordar lo que sabes sobre hacer trabajos. Llegas a pensar que no sabes nada de ese tema. Y por mucho que le hablas a todo el mundo de lo ilusionada que estás con el TFG no consigues sentirte libre de la presión de tener que hacerlo perfecto.

Y por fin empiezas a escribir. Y cuando lo haces pasan una cosa que no entraba en tus planes. Cada frase que escribes. Que digo. Cada palabra que escribes te la cuestionas. Te cuestionas a ti misma. Llegas a pensar que no sabes hacer trabajos a estas alturas. Que el TFG te queda grande. Que tu tutor se va a sentir decepcionado. Que te va a decir que es imposible que llegues a mayo con esa forma que tienes de investigar. En fin. Piensas en todas y cada una de las cosas malas que pueden pasar. Y por eso te piensas cada palabra, cada frase, cada indice, como un millón y medio de veces. Y ¿qué pasa? que casi parece que estas paralizado por el miedo. Quieto, esperando que alguien te ayude a seguir. Alguien que te diga, o más bien te recuerde que te querían ahí. Que no has llegado de chiripa, ni mucho menos. Que estas perfectamente preparada para hacer ese trabajo y lo único que tienes que hacer es dejar de pensar que las cosas van a salir mal. Por que es justo entonces, cuando te bloqueas, cuando la cagas. Cuando terminas por hacer una mierda de frase que nadie entiende.

Con tanto agobio, tanta negatividad lo único que consigues es que al final parezca que no disfrutas del TFG, que el tema no te gusta, que no sabes nada de él y que de verdad eres incapaz de afrontarlo.

Pero es mentira, ahí está el quid de la cuestión. Solo tienes que recordar que las cosas no van a salir mal. Que todo va a ir bien. Que no la vas a cagar a cada paso que des. A cada palabra que digas. Que por mucho que te cueste creerlo te quieren en ese TFG. Y el resto no importa. Es una cosa de dos. Y es entonces cuando te sientes a 10.000 km de la meta, que si consigues calmarte, te das cuenta de que es fácil. Muy fácil. Solo tienes que ser tú. Disfrutar de tu TFG y hacerlo tan bien como sabes. Por que en realidad, no hay más. Olvidar el miedo que va a arruinarlo todo y enamorarte de tu TFG. Que estais hechos el uno para el otro.

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