Extremoduro en Las Ventas

“Gracias por volver a donde os quieren sin que volváis”

Segundo concierto de Extremoduro en menos de medio año. Después de haberme pasado como diez años escuchándoles, cantándoles y emocionándome con ellos. Después de dar el coñazo durante un año a todo el mundo diciendo las ganas que tenía de verles en directo. El primer concierto fue inmejorable. Fue el primero. De tantas cosas. Y las primeras veces es lo que tienen que vives cada cosa a flor de piel. Da igual estar cinco horas de pie esperando a oír tu canción. Fue la primera vez en tantas cosas que no podía casi ni centrarme en una. Nunca había viajado con él. Nunca había regalado un concierto. Ni me había movido a otra ciudad a ver a un grupo. Nunca le había cantado mis canciones favoritas en un concierto.

Y nunca les había visto. Y es que hace tiempo que desarrollo una especie de amor platónico por Robe bastante preocupante. No imagináis hasta que punto me gusta ese tío. Cada verso de sus canciones me parece perfecto. Siento que cada uno sirve para describir algún momento de mi vida. Algún sentimiento. Me reservo mis versos favoritos, pero la verdad es que conocer a Extremoduro ha hecho que me sienta un poco menos sola, un poco más comprendida. Hay quien me llamará exagerada. Pero para mi son como Benedetti en mi vida. Son completos. Perfectos. No hablan solo de la parte política que me define. También hablan de mi humor. De mis sentimientos. De mis miedos. Mis rarezas. Mis moñadas. De todo. Hablan tanto de lo que pienso.

Y oír eso en un concierto con él, quien más me entiende en el mundo, es algo impagable.

Ayer la magia tuvo lugar en Las Ventas. Pamplona fue increíble. Por muchas cosas. Por tantas cosas que no imaginaba cuando compré las entradas. Pero esta vez fue distinto. Esta vez sonó Si te vas, y ya no era una canción que describiera la tristeza de dentro. Era la canción de las tristezas que él siempre ha entendido. Y cantada con él era la mejor canción del planeta. Porque cuando estás que estallas de alegría cantar algo así te libera. Te eriza la piel. Y te descongela aun más el corazón. Supongo que no todo el mundo lo entiende pero oír tu canción favorita en Las Ventas, es algo que no se puede ni describir siquiera.

Pero es que no fue lo único. Sonó “Sol de invierno”, “Desarraigo”, “Salir”, “La vereda de la puerta de atrás”, “Jesucristo García”, “Locura Transitoria”, “El camino de las utopías”, “Puta”, y tantas, tantas. Y “Ama, ama y ensancha el alma”. Esa canción que aunque no lo parezca creo que en el fondo fue escrita para ablandar el corazón de cada persona al final del concierto. Y por qué no decirlo, creo que se escribió para que el mundo sea un poco más bonito durante dos minutos y medio. Es algo que tampoco se puede explicar. Tienes que estar ahí, entre 18.000 personas que cantan al unísono “hay que dejar el camino social alquitranado porque en él se nos quedan pegadas las pezuñas, hay que VOLAR LIBRE, LIBRE”, para entender lo que se siente.

Le debo tanto a Extremo. Tantas veces me ha salvado. Tantas veces me ha hecho sentir cosas que ni imaginaba, que tener el privilegio de verles es de lo mejor que he vivido. Robe, por tu culpa siempre “voy que ni toco el suelo”.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s