Fragmento de Morir Trabajando de Ignacio Ramonet

“Se considera normal que 2 asalariados pierdan por día la vida en su trabajo, y que otros ocho sean sacrificados por minuto a la conveniencia de las empresas. Pero no que éstas y el capital participen en mayor medida en las pensiones del personal. ¿Cómo no comprender la furia de los trabajadores?”

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Fragmentos de “El capitalismo y las democracias en América Latina” de Atilio Borón (2003)

Página 24: “El abandono de los criterios de justicia dio lugar a una mercantilización de los procesos políticos de las democracias latinoamericanas. Esto puede verse de manera muy clara en cosas tales como los muy significativos cambios en el lenguaje de la política en América Latina. Por ejemplo, hoy en día derechos tales como salud, educación, vivienda, seguridad social, justicia, etc., han dejado de ser derechos y se han transformados en bienes […] Este cambio de léxico, al pasar de una noción de derecho a una noción de bien, significa asumir que ese viejo derecho se transforma ahora en una mercancía que, por lo tanto, se debe comprar. cuando se puede, en el mercado”

Página 25: “Hay otras expresiones cuyo significado ha cambiado. La hegemonía neoliberal ha hecho que el significado de la palabra reforma, en el discurso político latinoamericano, haya cambiado por completo. Antes ser reformista era ser progresista, según el significado de la palabra reforma desde que apareciera en el lenguaje público de Europa con la reforma protestante. ¿Cuál fue el gran avance de Lutero? Democratizar la relación de los fieles, de los cristianos, con su creador; en otras palabras, quitar la mediación de la Iglesia. EN este sentido, fue reformista porque constituyó un movimiento progresivo de emancipación, de autogobierno, de liberación de las cadenas mediatizadoras, que establecía un vínculo más igualitario, más horizontal. A partir de ahí, la palabra reforma tuvo una connotación progresista en el lenguaje político de Occidente; una connotación de más justicia, democracia, igualdad y libertad. Sin embargo, bajo el imperio ideológico del neoliberalismo, se dice reformista a aquel gobierno o dirigente político que se adentra audazmente por el camino de las reformas orientadas hacia el mercado; es decir, reformista es aquel que hace la contrarreforma. Es una inversión notable de los términos, pero que vistió con ropajes novedosos y progresistas las crueles contrarreformas puestas en práctica en América Latina en los últimos 20 años”

Página 51: “Europa puede desaparecer como entidad política y económica autosuficiente básicamente por dos razones: la primer,a por una crisis profunda de China. Si China en lugar de crecer al ocho por ciento creciera al dos por ciento – y no hay que olvidar que son 1,300 millones de personas -, en un plazo de dos años, eso produciría una crisis de proporciones que afectaría gravemente a Europa. Por eso los europeos le aguantan a China cualquier cosa. Los chinos pueden ganar un yuan a la semana y los gobernantes europeos dirán que no hay problemas de derechos humanos en China. En cambio, si los cubanos detienen a alguien y lo ponen de repente una semana a la sombra, se produce un escándalos mundial, porque son solo 11 millones en un mercado que no importa, mientras que si China se desestabiliza Europa corre un riesgo muy serio”

Página 53: “Le pregunté como vería si América Latina hiciera un esfuerzo muy grande para pagar la deuda y poner fin de una vez a toda esta situación, que para nosotros es una desgracia que impide el desarrollo económico en nuestros países […] Entonces él me dijo: […]  Hay dos clases de negocios que hace este banco y que hacen todos los bancos. Primer negocio: el de alto riesgo. Cada día tenemos que meternos más en negocios de alto riesgo, porque el avance de la globalización financiera, la rapidez, la circulación del capital nos obliga a eso, y tenemos que estar ahí, no hay opción. Lo que nos permite meternos en esos negocios es la estabilidad en el pago de los servicios de la deuda externa del Tercer Mundo. […] Para nosotros, el flujo continuo de los servicios de la deuda externa es el ingreso seguro, libre de riesgo, que nos permite meternos en negocios de alta rentabilidad. Si ustedes pagaran de golpe toda la deuda latinoamericana se nos acabaría esa fuente y tendríamos que buscar nuevos mecanismos para financiar las operaciones de alto riesgo que tenemos que hacer en todo el mundo. Les vamos a prestar hasta el fin de los tiempos, la deuda externa de América Latina va a crecer, pero no hay ningún problema, porque en la medida en que paguen los servicios les vamos a seguir prestando indefinidamente. Pero no nos den el disgusto de venir a pagarla, porque ahí sí que se nos arruinó la cosa”

Lula da Silva. VI Encuentro del Foro de Sao Paulo

Es falso el dilema que los neoliberales nos proponen: crecimiento del Estado o reducción del Estado. Nos interesa poco el tamaño del Estado. Queremos que él sea dos cosas: democrático y capaz de defender intereses nacionales, los que se confunden con los intereses de las mayorías

Ningún país podrá insertarse competitivamente en el mundo como se afirma hoy en día si su pueblo no tiene excelente educación, alimentación, vestido, calzado, y goza de buena salud, viviendo en habitaciones decentes con servicios básicos, transporte adecuado y gozando de la seguridad que solo existe en las sociedades que defienden los derechos humanos. Como no me he cansado de repetir: queremos una modernidad que comience por permitir a los ciudadanos hacer tres comidas al día.