Guerrilla Girls

Maravilloso descubrimiento que hice estudiando las oposiciones

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Frase 215

“El éxito de un museo no se mide con el número de visitantes que recibe, sino en el número de visitantes a los que enseña algo. Tampoco se mide con el número de objetos que exhibe, sino con el número de objetos que han podido se percibidos por los visitantes dentro de su entorno. No se mide tampoco en su extensión, sino en la cantidad de espacio que el público habrá podido recorrer razonablemente para obtener un provecho real. Esto es lo que es un Museo. Si no, no es más que una especie de matadero cultural”

Riviére

Papá cuéntame otra vez

No sé que me pasa con la frase “Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita, de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia” que cuando la oigo se me llenan los ojos de lágrimas y la garganta de congoja. 

Creo es porque lo llama “historia”, me hace sentir como si hablara de un cuento de esos que se cuentan a los niños para hacerles creer que la vida es maravillosa. Y me da pena pensar que parece ya más una historia que una realidad.

Qué canción madre mía. Qué bonita oírla en directo. 

Navidad y feminismo

A riesgo de levantar ampollas y antes de que llegue el espíritu navideño (que no quiero ser el Grinch) este año he pensado mucho en que quizá todos podríamos poner algo de nuestra parte en aquello de la igualdad y el feminismo. Quizá no limitarnos a decir que lo apoyamos solo y tratar de acabar con ciertas imágenes que desde luego son solo la punta del iceberg y no lo peor del problema.
¿No os parece que es demasiado habitual ver en las cenas de Navidad que al acabar la comida/cena cuando TODOS hemos comido, solo se levantan a recoger las mujeres? Es una imagen que me resulta bastante incómoda. Porque cuando yo me levanto creedme que no lo hago porque piense que es mi obligación como mujer. Lo hago por educación, porque no creo que una persona (o dos si se levanta el también anfitrión de la casa) tenga que recoger lo que todos hemos manchado. Pero luego me encuentro en la cocina, rodeada de mujeres nada más y me dan unas ganas terribles de sentarme y dejar que los platos y los vasos se pudran de mierda. Plantarme y decir: no me pienso levantar de aquí hasta que no levanten el culo del asiento todos los hombres que también han comido.

Sense8

Cuando veo Sense8 a veces no sé decir bien qué es lo que más me gusta de la serie. Si son los diálogos, como cada uno de ellos va encontrándose a sí mismo en los demás (I am a we). Cómo te enseñan a ver que tus problemas son tan parecidos a los de los demás. Quizás no en la forma pero sí en el fondo. 

No sé si son las frases contundentes que denuncian al mundo tal y como es y te recuerdan cuál debe ser nuestro papel (Your life can be defined by the system or by how you defy the system)

Y luego, esos fondos y escenarios, que casi parecen lo de menos. Londres. Las Highlands de Escocia. San Francisco. Pero la hacen aún más perfecta.

Supongo que al final, lo que más me gusta es como juegan con el enfrentamiento entre homo sapiens y homo sensorium para mostrarnos el enfrentamiento que hay en este mundo entre quienes quieren más. De sí mismos, de la vida, de los demás, del mundo, de la existencia, de nuestra especie en general. Y los que tienen miedo de toda esa gente, porque van a cambiar el mundo.

Y tú qué te consideras sapiens, ves la serie y piensas: “ojalá, ojalá fuera un sensorium, ojalá”. Pero no solo por todas las experiencias geniales que viven y lo increíble de sus capacidades. Sino por como ven el mundo, por como sienten que son el futuro, que por más que traten de machacarles, perseguirles, acorralarles, matarles… No lo van a conseguir. Son el futuro y nada puede pararles. Y te emocionas con ellos y solo piensas: “ojalá, ojalá fuera un sensorium. No me importaría enfrentarme a mil Whispers. Valdría la pena solo por ser uno de los que van a cambiar el mundo”. Y entonces ahí los dos mundos se cruzan. Se hacen uno y te das cuenta que en realidad hablan de ti, y de todos los que son como tú. Diferentes, amantes de las diferencias, tolerantes, soñadores que solo aspiran a hacer el mundo mejor.

Ni más ni menos que uno de ellos, un sensorium.